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Miguel Vizarreta

Cuando la idea no es suficiente: El caso de Baby Dream

Juan Menacho encontró una necesidad real y creó un negocio para resolverla, pero descubrió que emprender requiere mucho más que una buena idea.

10 abril, 2025 / 5:40 pm

Cuando conocí a Juan Menacho, me pareció una persona muy decidida. Con 32 años, casado con Estela, y con un hijo de cuatro años, su vida dio un giro inesperado cuando perdió su trabajo como ejecutivo de cuenta en un banco.

Los meses pasaban y no conseguía un nuevo empleo. Los ahorros comenzaron a agotarse rápidamente, sobre todo por los gastos del bebé: pañales, leche en polvo, ropa, vitaminas… Fue en ese momento cuando vio una oportunidad.

Cada vez que iban a comprar productos para su hijo, notaban algo curioso. No existía un lugar donde recibieran asesoría confiable y detallada sobre qué productos eran los mejores. En supermercados, farmacias y tiendas, las recomendaciones eran vagas y casi siempre dependían de la opinión personal del vendedor.

Al inicio, esto los llevó a cometer errores: compraron productos que no les sirvieron, algunos generaron alergias al bebé, otros simplemente no eran lo que esperaban. “Si nosotros pasamos por esto, ¿cuántas parejas estarán en la misma situación?”, se preguntó Juan.

Ahí nació la idea: crear un negocio que ayudara a los padres primerizos a comprar productos para sus bebés con información confiable y personalizada.

Junto con Estela, se emocionaron con la idea y decidieron llamarlo Baby Dream. Por primera vez, en meses, sentían que había una luz al final del túnel.

Decidieron formalizarse su empresa rápidamente. Luego, con sus ahorros, compraron mercadería en un mercado mayorista: pañales, biberones, sacaleches, mantas, talco, sonajas, leche en lata.

Su inversión inicial fue de aproximadamente $1,000 dólares.

Su primer público objetivo fue la gente que conocían: El grupo de WhatsApp de la guardería de su hijo, amigos de la universidad y del colegio

Pero querían que su negocio tuviera un toque especial, algo que los diferenciara. Así que personalizaron la experiencia:

🎀 Entregaban los productos con listones de colores: celeste si era niño, rosado si era niña y amarillo si aún no se conocía el sexo.

💌 Incluían una tarjeta con recomendaciones de cuidado del bebé.

📖 Añadían una mini agenda con teléfonos y páginas web útiles sobre maternidad y paternidad.

🌿 Aromatizaban los paquetes con un suave perfume infantil para reforzar la experiencia emocional.

Todo parecía ir bien. Cuando hicieron su primer post en redes sociales, recibieron muchos saludos y felicitaciones. Juan y Estela estaban emocionados. “Todo un éxito”, pensaban.

Pero había un problema. Las felicitaciones no eran ventas.

Pasaban los días y los pedidos no llegaban en la cantidad que esperaban. Así que tomaron una estrategia más directa: empezaron a escribir personalmente a sus contactos. Estela hablaba con sus amigas sobre su experiencia como madre y la importancia de elegir bien los productos. Juan, por su lado, se enfocaba en la conveniencia del servicio de delivery y la posibilidad de ahorrar tiempo.

Así, lograron sus primeras ventas.

Durante algunas semanas, el negocio parecía estar despegando. Pero algo no cuadraba.

🔹 Las ventas de Juan y Estela eran muy diferentes.

Mientras Estela vendía kits completos con varios productos, Juan vendía principalmente pañales. Juan empezó a ir varias veces por semana al distribuidor mayorista porque los pañales se vendían rápido. Los márgenes de ganancia eran mínimos. Vendían mucho, pero no quedaba dinero. Las entregas comenzaron a retrasarse, y algunos clientes cancelaban sus compras porque necesitaban los pañales con urgencia.

Lo que inició como un negocio con valor agregado y diferenciación, terminó compitiendo solo por precio en productos de baja rentabilidad. La magia del negocio se perdió y las ventas se estancaron.

¿Qué falló?

No haber definido con precisión su idea de negocio y su estrategia desde el inicio.

Antes de seguir avanzando con tu emprendimiento, hazte esta pregunta:

¿Puedo explicar mi idea de negocio en una sola frase clara y contundente?

Si no puedes hacerlo, es probable que aún necesites trabajar en su definición. Un buen ejercicio es el método de la Fórmula de Negocio en una Frase, que responde a:

“Mi negocio ayuda a [cliente ideal] a resolver [problema] mediante [solución diferenciadora]”

Ejemplo aplicado a Baby Dream:

“Baby Dream ayuda a padres primerizos a elegir los mejores productos para sus bebés con asesoría personalizada y entrega a domicilio.”

Si puedes definir tu negocio de esta manera, tendrás mucho más claro el rumbo.

¡Anímate, ahora es tu turno…!!!

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Miguel Vizarreta

Director de V&V Perú Consulting

Este espacio busca tocar temas relacionados con la gestión de la micro, pequeña y mediana empresa. Todo bajo un enfoque “Simple y Directo”, con el objetivo de ayudarte si estás emprendiendo o buscas hacerlo, y también si trabajas con este importante sector de la actividad económica del país.

Mi experiencia profesional acumula más de 25 años, desempeñando posiciones en áreas de riesgos, marketing y negocios en BCP, BBVA y Scotiabank relacionados con el segmento PYME. Tengo un MBA desarrollado en la UPC y una Maestría en Dirección de Marketing y Gestión Comercial en la Universidad del Pacífico.

Actualmente, soy gerente en V&V Perú Consulting, desde donde oriento mis esfuerzos en trasladar todo mi conocimiento en el éxito y desarrollo de empresarios de la pequeña y mediana empresa. En paralelo, dedico mi tiempo compartiendo conocimiento, enseñando y dictando cursos y talleres en temas de innovación, planificación estratégica y microfinanzas en niveles de pregrado y postgrado universitarios.

Espero podamos compartir información que pueda ser de utilidad para ti y tu proyecto empresarial.