+ Reflexionando con Diego San Esteban

Diego San Esteban

El Dilema de la Innovación en la IA: ¿Estamos corriendo demasiado rápido?

La IA tiene el potencial de transformar el mundo, pero solo si lo hacemos con una visión clara y estratégica.

9 septiembre, 2024 / 9:12 am

Hay algo que me inquieta cada vez que escucho la palabra “disrupción”. Suena a promesa de futuro brillante, ¿verdad? La inteligencia artificial (IA) es el último juguete tecnológico que nos promete cambiarlo todo, desde la forma en que trabajamos hasta cómo elegimos qué pizza pedir. Sin embargo, si algo me ha enseñado la historia de la innovación, es que no siempre el avance tecnológico está alineado con la mejora.

Ahí es donde entra el dilema de la innovación: cuando la tecnología avanza más rápido que nuestra capacidad para manejarla. Entonces, la pregunta no es si podemos innovar, sino si deberíamos hacerlo sin pensar en las consecuencias. Y créanme, el ejemplo del Concorde sigue vigente.

La IA: ¿Más promesas que realidad?

No me malinterpreten, la IA es fantástica… en teoría. Puede hacer muchas cosas increíbles, desde predecir si lloverá hasta ganarle al campeón mundial de ajedrez sin despeinarse. Pero, ¿realmente está cumpliendo todas esas promesas? A medida que la IA se expande a diferentes industrias, lo que en el papel parecía un avance revolucionario, en la práctica está lleno de baches. Y no hablo de pequeños baches, sino de esos que hacen que te replantees si debiste tomar esa ruta.

Tres Problemas que Frenan la Innovación en IA

Aquí es donde el dilema se vuelve real. A veces, la IA se parece a ese auto autónomo que te promete un viaje relajado, pero termina necesitando tanto mantenimiento que te preguntas si no era más fácil conducir tú mismo.

1. La regulación: el freno más lento de todos

No es novedad que la IA está avanzando mucho más rápido que nuestras leyes. Los gobiernos están tratando de ponerse al día, pero mientras tanto, la IA sigue su camino, topándose con barreras regulatorias que muchas veces retrasan su adopción. ¿Queremos innovar o queremos controlarlo todo? Esa es la pregunta. Al final, regular es necesario, pero cuando se regula con miedo, el avance se queda estancado en el camino.

2. Costos operativos: más altos que una predicción fallida

Implementar IA no es barato. Crear sistemas avanzados requiere una inversión considerable en infraestructura y talento. Y cuando las facturas empiezan a llegar, muchos CEOs se quedan con la duda de si la IA realmente está mejorando sus operaciones o si solo está abriendo un agujero en el presupuesto. Si algo me queda claro, es que no todas las empresas están listas para cargar con esa mochila tecnológica tan costosa.

3. Impacto humano: no todo es automatización

¿Y el talento humano? Mientras la IA promete automatizar tareas aburridas, también crea un sentimiento de incertidumbre. ¿Nos va a reemplazar? Lo cierto es que, aunque la IA es eficiente, todavía no tiene lo que se necesita para reemplazar el ingenio humano. Tal vez, el verdadero avance no sea hacer que las máquinas nos reemplacen, sino que trabajen a nuestro lado.

El Dilema: ¿Avanzamos o lo pensamos mejor?

Aquí es donde el dilema de la innovación se vuelve incómodo. Nos encontramos en una encrucijada: ¿Seguimos empujando la IA a toda velocidad o nos detenemos a pensar? A veces, la tecnología avanza más rápido que nuestra capacidad para adaptarnos a ella. Las empresas quieren ser innovadoras, pero muchas veces no tienen claro cómo la IA encaja en su estrategia de largo plazo. Y eso, amigos, es un problema.

A veces pienso en el Concorde, esa maravilla tecnológica que podía cruzar el Atlántico en tiempo récord. Pero el Concorde terminó retirado no porque la tecnología fallara, sino porque los costos, el ruido y las regulaciones lo hicieron inviable. ¿Estamos viendo algo similar con la IA? Un avance impresionante, pero que podría no ser sostenible si no pensamos en sus implicaciones.

¿A dónde nos lleva el futuro de la IA?

Y ahora la gran pregunta: ¿hacia dónde vamos con todo esto? La IA tiene un futuro prometedor, pero no podemos olvidarnos del lado oscuro de la innovación. Si nos dejamos llevar por el entusiasmo y nos olvidamos de pensar en los riesgos, podríamos terminar corriendo hacia un precipicio en lugar de un horizonte brillante.

El futuro de la IA debe encontrar un equilibrio. No se trata de detener la innovación, pero tampoco de adoptar tecnología por el simple hecho de hacerlo. La IA generativa es un ejemplo. Su capacidad de crear contenido en segundos es impresionante, pero también plantea preguntas sobre ética, control y veracidad. Lo mismo ocurre con los vehículos autónomos: prometen cambiar el transporte, pero la infraestructura y las regulaciones están lejos de ponerse a la altura.

Reflexión Final: El Equilibrio como Clave

Para mí, el dilema de la innovación no es un problema nuevo, pero con la IA, la cuestión se ha vuelto mucho más compleja. ¿Deberíamos correr hacia el futuro con los ojos vendados? ¿O deberíamos detenernos y encontrar el equilibrio entre avance y control?

Porque, al final del día, lo que define si una tecnología es verdaderamente innovadora no es solo lo que puede hacer, sino cómo la integramos en nuestras vidas de forma consciente. Innovar por innovar no es suficiente. La IA tiene el potencial de transformar el mundo, pero solo si lo hacemos con una visión clara y estratégica. Y, como con el Concorde, no siempre lo más rápido es lo mejor

 

Agregue un comentario

(*) Son campos obligatorios.


Diego San Esteban

Presidente Latam Open Finance & Chief Sales Director N5

Soy un profesional pragmático, de visión estratégica, referente de la región. Mas de 30 años de experiencia transformando la industria financiera, desarrollada en más de 180 clientes, 120 de ellos, bancos y aseguradoras de la región.

Trabajando en 4 mesas de innovación de bancos centrales de la región, colaborando con 3 ministerios de desarrollo tecnológico e innovación de Centro América y Latam Norte.

Soy presidente de Latam Open Finance una organización internacional que fomenta la inclusión financiera. Director del posgrado de especialización de gestión de entidades financieras de la Universidad de Buenos Aires, una de las mejores de América. Responsable del desarrollo y estrategia comercial de N5, una empresa dedicada a la industria financiera con un crecimiento anual del 500% y nombrada por Microsoft como la startup del año 2021 para Latam & Caribe.

Vamos a reflexionar sobre los temas que afectan, impactan o modifican los comportamientos de la industria financiera, vamos a fundamentar la reflexión en datos, en comportamientos del mercado, en la realidad contextual y fundamentalmente en el sentido común, buscando romper silos de pensamiento

Reflexionar en tiempos de crisis es una necesidad, hay que detener toda acción producida por la inercia para generar valor.