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Mauricio Albán Salas

¿De quién son realmente los datos? (2 / 2)

La disrupción, el cambio del paradigma sobre el valor, y la riqueza vendrán como resultado de la monetización masiva e individualizada de datos.

20 Julio, 2022 / 9:25 am

La pregunta que se aborda en la segunda parte de esta columna es lo que sigue en el ámbito de la propiedad de los datos a medida que Open Banking y Open Finance se generalizan y se adoptan masivamente.

Ya está claro que “openness” es una tendencia que continuará. Sin embargo, la disrupción, el cambio del paradigma sobre el valor, y la riqueza vendrán como resultado de la monetización masiva e individualizada de datos. Esta es la consecuencia de alcanzar madurez tecnológica: reconocer el valor de los datos y adjudicar su propiedad. En ese sentido, se vuelve inevitable y evidente que las personas comiencen a cosechar los beneficios del nuevo “petróleo”, parafraseando al matemático británico Clive Humby, quien en 2006 acuñó la frase “Los datos son el nuevo petróleo”.

 

El presidente del Banco Central de Brasil, Roberto Campos Neto, citó recientemente la monetización de datos como “un tema más relevante que el propio metaverso”. “Así como estamos haciendo banca abierta, finanzas abiertas, seguros abiertos, salud abierta, necesitamos tener algo para que las personas puedan monetizar sus datos de manera más eficiente”, dijo. Para él, así como las grandes redes sociales crearon un entorno disruptivo en relación a los medios tradicionales, “las redes paralelas de monetización de datos crearán un entorno disruptivo para las redes sociales”.

Cuando pienso en monetización de datos, DrumWave viene a mi mente. Esta empresa, fundada en Palo Alto en 2015 por un colombiano y dos brasileños (Santiago Ortiz, André Vellozo y Alberto Blumenschein), revoluciona la monetización masiva de los datos. Su éxito se debe a la creación de la primera solución escalable en el mercado: el desarrollo de una billetera de datos digitales (la dWallet) en la que se puede negociar información personal con las empresas. La tesis es que esto le daría al individuo el poder de obtener información recopilada por Facebook, o cualquier otro servicio digital, y venderla a terceros.

Son tres obstáculos que la monetización de datos enfrenta y que DrumWave se ha atrevido a abordar, partiendo de la visión de que la monetización es la última milla de la economía de la información, y que es una gran oportunidad para empresas e individuos.

En primer lugar, no existen estándares que certifiquen y determinen el valor de los datos. DrumWave ha creado todo un ecosistema (The Data Value Ecosystem) que permite conectar, calificar, valorar y compartir datos gratis o por un precio previamente establecido. Así como Google genera un “score” para cada página web, el DIM (Data Information Meaning) de la DrumWave calcula el valor de los datos.

En segundo lugar, no existe un plan de cómo alentar a las empresas que procesan y almacenan los datos del consumidor a ceder un activo que les genera ingresos. Una opción es que los gobiernos reconozcan que los datos son propiedad del individuo, que ya pagamos por su procesamiento y, por ese motivo, tenemos derecho incuestionable sobre los mismos. El procesamiento de los datos de celulares ya están incluidos en la factura que un consumidor paga cada mes.

La legislación de California es la más avanzada en materia de propiedad y protección de datos y, debido a que tiene un impacto de “contaminación”, sus efectos se observan en todos los estados de USA y en todo el mundo. El CCPA (California Consumer Privacy Act, por sus siglas en inglés) entró en vigor en el 2020 y establece que, por primera vez, los residentes de California tienen el derecho legal de (1) exigir que no se venda su información personal; (2) obtener una copia de la información que ciertas empresas tienen sobre ellos; y (3) solicitar que las empresas eliminen su información personal.

Un aspecto innovador de la CCPA es que reconoce lo difícil que puede ser para los consumidores ejercer sus derechos. Por ese motivo, establece un agente autorizado que puede realizar ciertas solicitudes en su nombre:

● Ayudar a las personas a excluirse de la venta de su información por parte de las empresas.

● Emitir solicitudes legalmente exigibles para eliminar los datos de una persona.

● Solicitar una copia de los datos de un individuo por parte de ciertas empresas.

Con un agente autorizado, los consumidores no tienen que hacer nada. Al dar su permiso, el agente puede manejar sus solicitudes relacionadas con los datos. Los consumidores también deberán validar su identidad para las solicitudes de acceso y eliminación, pero eso es todo.

Esencialmente, DrumWave es un agente autorizado que hace mucho más. Una vez que obtiene la copia de los datos en nombre del consumidor, DrumWave los estructura y estandariza. Además, verifica la autenticidad y les asigna un valor. El círculo de empoderamiento cierra perfectamente cuando el consumidor puede ingresar a dWallet y decir qué hacer con esos datos: venderlos, regalarlos o donarlos.

Una vez que los datos se transforman en activos cuantificables, no se pueden ignorar sus similitudes con el sector financiero. Muchos bancos digitales también se convertirán en corredores de datos y administrarán estos activos como lo hacen ahora con FIATS, tokens y criptomonedas. En fin, con la masificación de Web3, la fluidez entre los diferentes tipos de activos se acentuará dando paso a que los corredores de datos se vuelvan bancos digitales. En cualquier caso, existe una clara oportunidad de disrupción.

"Muchos bancos digitales también se convertirán en corredores de datos y administrarán estos activos como lo hacen ahora con FIATS, tokens y criptomonedas"

Me imagino que el lector está interesado en saber cuánto valor puede generar los datos. Las cuentas de DrumWave proporcionan una remuneración promedio de US $50 mensuales por cada usuario del servicio. Nada mal si consideramos que en el Perú el salario mínimo es de US $260 mensuales.

Pero no solo el individuo puede generar valor. “Hoy en día, los datos se utilizan principalmente para publicidad y para mejorar el análisis crediticio. Pero pueden ir mucho más allá. Una empresa de reparto genera miles de información sobre rutas, consumo de combustible, desgaste de neumáticos, mantenimiento de vehículos. Todo eso tiene valor, siempre y cuando los datos estén organizados” indica Fernando Teles, presidente de la DrumWave y ex-CEO de Visa en Brasil.

Obtener los mismos derechos que los residentes de California sobre sus datos no será fácil para los ciudadanos de América Latina. Legislaciones de protección y propiedad de datos se verán obstaculizadas por fuerzas del capitalismo clientelista que perpetúa los oligopolios e impide que la libre empresa dicte las reglas del mercado. En todo caso, el cambio es inevitable, y será impulsado por organismos internacionales que buscan homogeneizar las reglas comerciales.

Un tercer obstáculo para la monetización de datos es el derecho a la privacidad. Los “monetizadores” argumentan que la privacidad ya se ha visto significativamente comprometida. Sostienen también que algunos servicios que se ofrecen de forma gratuita a cambio de una gran cantidad de datos no es justa, y su ecuación favorece a las grandes empresas de datos. Coincido 100 % con este argumento. Leyes como las del estado de California, o las que se están considerando en Brasil, empoderan al individuo y dejan en sus manos la decisión de qué hacer con sus datos, incluyendo la alternativa de obtener beneficios financieros.

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Mauricio Albán Salas

Emprendedor - Idealista obstinado - Postulante a Quijote Digital

Durante décadas, trabajé en grandes bancos de América y Europa, haciendo de puente entre el negocio y la tecnología. En los últimos cinco años, me he convertido en emprendedor, teniendo el privilegio de ser parte del equipo fundador de B89, el primer neobanco del Perú.

La transformación digital es algo que me apasiona. En los servicios financieros, he sido testigo de cómo la tecnología, la innovación y la disrupción han dado paso a una nueva era: la Banca 5.0. En ese sentido, el servicio al cliente, la experiencia del usuario (UX) y los productos que consumen están experimentando un cambio.

Este espacio existe para compartir información y mis opiniones sobre lo que creo que son los cinco ejes clave de la economía digital y de sus intersecciones: cultura empresarial, metodologías ágiles, tecnologías, negocio digital y propósito social. Además, discutiremos las próximas disrupciones que afectan al sector financiero, como el Open Banking, Blockchain, DeFi, AI, Virtual Reality, entre otras.

Abogo por el capitalismo consciente y creo que, en consonancia con sus principios, es vital que las empresas replanteen sus valores y su propósito social en los programas de transformación que emprenden. Si no se modifican los valores corporativos, se exacerbarán dos problemas apocalípticos: la destrucción ambiental y las disparidades en la riqueza. Cómo encajar el propósito social en los objetivos de una institución financiera o fintech sin renunciar a la rentabilidad será un tema presente en esta columna.

Gracias por leer y compartir tus opiniones.