Visa: “El comercio agéntico transformará la forma en que las personas compran y pagan”
Catalina Tobar explica cómo la inteligencia artificial permitirá automatizar compras y transacciones de manera segura y personalizada.

11 mayo, 2026 / 6:03 pm
Catalina Tobar, Líder de Productos de Crecimiento y Alianzas de Visa América Latina y el Caribe.
La inteligencia artificial comienza a transformar una nueva etapa del comercio digital y los pagos. En entrevista con +Finanz@s, Catalina Tobar, Líder de Productos de Crecimiento y Alianzas de Visa América Latina y el Caribe, explica cómo el “comercio agéntico” permitirá que agentes de IA busquen, comparen y realicen compras en nombre de los usuarios, manteniendo siempre la seguridad y el control del consumidor. Además, detalla el alcance de Visa Agentic Ready y el papel que jugarán tecnologías como la tokenización, biometría y autenticación avanzada en el futuro de los pagos digitales.
¿Cómo definiría el “comercio agéntico” y por qué considera que marcará un punto de inflexión en la industria de pagos?
El comercio agéntico es una nueva forma de comercio en la que agentes de inteligencia artificial pueden buscar, comparar y realizar compras en nombre de los consumidores. Representa un punto de inflexión porque transforma la experiencia de pago en tanto pasamos de una interacción manual a una delegación inteligente y segura, donde la IA puede anticipar necesidades, automatizar compras rutinarias y reducir fricciones en el proceso de compra.
¿Qué problema concreto busca resolver Visa Agentic Ready en esta nueva etapa de evolución del comercio digital?
A medida que los agentes de IA influyen cada vez más en la forma en que los consumidores descubren, eligen y compran, la infraestructura de pagos debe evolucionar al mismo ritmo. Entonces, lo que Visa Agentic Ready busca es preparar al ecosistema de pagos para que los agentes de IA puedan realizar transacciones de manera segura, escalable y confiable. En ese sentido, el programa permite a los emisores explorar estas experiencias desde el principio, probando en entornos reales aspectos clave como tokenización, autenticación, entre otras, al tiempo que garantiza que la seguridad, la confianza, la protección del consumidor y el control sigan siendo fundamentales. En otras palabras, el programa está diseñado para ayudar a los emisores a comprender cómo se comportan estas transacciones en la práctica e identificar áreas que puedan requerir una mayor preparación.
"Lo que Visa Agentic Ready busca es preparar al ecosistema de pagos para que los agentes de IA puedan realizar transacciones de manera segura, escalable y confiable"
Usted mencionó que “el comercio agéntico no reemplaza a las personas, las potencia”. ¿Cómo se traduce esto en la práctica para el usuario final?
Así es. Con eso quiero decir que los consumidores mantienen el control, mientras que la IA anticipa las necesidades del consumidor y simplifica tareas cotidianas. En la práctica, un agente puede encargarse de comparar precios, reordenar productos o gestionar suscripciones automáticamente, siempre bajo parámetros definidos por el consumidor y con autorización previa. La idea es ahorrar tiempo y mejorar la experiencia del usuario, no reemplazar la decisión humana.
En un entorno donde los agentes toman decisiones en nombre del usuario, ¿cómo se redefine el concepto de confianza en los pagos?
La confianza evoluciona hacia un modelo de “delegación segura”. Ya no se trata solo de validar que una persona realiza un pago, sino de garantizar que el agente actúe realmente bajo instrucciones y límites claros del cliente. Por eso, el nuevo modelo se basa en consentimiento explícito y transparente del usuario sobre qué puede hacer el agente; alineación permanente con el interés del consumidor, con límites y reglas claras; revocación inmediata de permisos, credenciales o transacciones, y control granular y continuo del uso de datos.
¿Qué rol juegan la tokenización, la biometría y la autenticación avanzada en este nuevo modelo?
Son elementos clave para la habilitación de pagos agénticos seguros. La tokenización permite reemplazar los datos reales de pago por credenciales digitales seguras, reduciendo significativamente el riesgo de fraude y evitando la exposición de información sensible. La biometría y tecnologías como passkeys ayudan a validar que detrás de cada transacción existe una persona real y autorizada, incluso cuando un agente de IA ejecuta la compra.
Para Visa, la seguridad ha sido siempre un elemento central de la innovación en pagos digitales. Por eso, el desarrollo del comercio agéntico se está construyendo sobre tecnologías y estándares que ya han demostrado su efectividad a escala global, permitiendo que la evolución hacia experiencias impulsadas por IA ocurra sin comprometer la confianza, la protección ni el control del usuario.
"El desarrollo del comercio agéntico se está construyendo sobre tecnologías y estándares que ya han demostrado su efectividad a escala global"
¿Cuál es la meta de Visa en términos de adopción del comercio agéntico en los próximos 3 a 5 años?
Estamos trabajando en preparar al ecosistema para una adopción progresiva y escalable del comercio agéntico. De hecho, Visa ya ha incorporado a decenas de clientes al programa y se espera que se sumen más a medida que continúe su expansión.
Hoy el foco está en pruebas controladas con emisores mientras que los comercios participan de forma selectiva para ayudar a validar los flujos de transacciones en el mundo real. Con el tiempo, se espera que el programa se amplíe a medida que el ecosistema madure y aumente la preparación entre emisores, adquirentes y comercios.
Si tuviera que proyectar el futuro, ¿cómo imagina una compra cotidiana en 5 años con agentes de IA gestionando pagos por nosotros?
En cinco años veremos experiencias mucho más fluidas y automatizadas. Un agente de IA podrá anticipar necesidades, comparar opciones, gestionar pagos de forma segura y coordinar entregas. Por ejemplo, una persona podría recibir automáticamente productos del hogar antes de darse cuenta de que necesita reponerlos, todo bajo parámetros definidos previamente por el consumidor.
Sin embargo, aunque la experiencia será cada vez más automatizada, el consumidor seguirá estando en el centro. El futuro del comercio agéntico dependerá de que las personas mantengan siempre el control sobre qué puede hacer el agente, qué información comparte y bajo qué límites opera.
