“El 2026 será un año de oportunidades, pero con volatilidad”
Iván Zárate, gerente general de SAB SURA, analiza el impacto de menores tasas, el atractivo de la renta fija y la importancia de portafolios diversificados.

2 marzo, 2026 / 6:00 pm
Iván Zárate, gerente general de SAB SURA.
En un contexto global marcado por la desaceleración de la inflación y la expectativa de recortes en las tasas de interés, pero aún con focos de incertidumbre política y geopolítica, el 2026 se perfila como un año de oportunidades y riesgos para los inversionistas. Para Iván Zárate, gerente general de SAB SURA, el escenario combina factores favorables —como un entorno monetario más flexible en Estados Unidos y sólidos fundamentos macroeconómicos en Perú— con elementos de volatilidad que obligan a mantener disciplina y una estrategia bien definida.
En entrevista con +Finanz@s, Zárate analiza qué activos podrían ofrecer un mejor balance entre riesgo y retorno, el renovado atractivo de la renta fija, el papel clave de los fondos mutuos y los portafolios diversificados, y explica por qué la volatilidad, lejos de ser solo una amenaza, puede convertirse en una oportunidad para quienes invierten con enfoque de mediano y largo plazo.
¿La renta fija vuelve a ganar atractivo frente a años anteriores? ¿En qué segmentos ve mayores oportunidades?
Todavía hay elementos de riesgo que se mantienen. Hay ruido por el lado del presidente de Estados Unidos y un potencial regreso de las tarifas.
Por el lado financiero y macroeconómico, existe expectativa de reducción de la tasa de referencia de la Fed y una expectativa de menor inflación. Entre estos efectos, el efecto dominante será el que marque el panorama de inversión para este año en Estados Unidos.
En Perú, tenemos un contexto muy favorable en cuanto a indicadores de inflación, apreciación del sol versus el dólar y todavía espacio para un ajuste en la tasa de referencia del BCRP. Salvo por el contexto electoral, esto debería redundar en un escenario positivo para el PBI y, por ende, en el desempeño de los activos de riesgo denominados en soles.
El único aspecto a considerar es el electoral. A nivel global, vemos que la renta variable en Estados Unidos, si bien tiene una valorización mayor a la que históricamente ha mostrado, todavía está sustentada en los resultados de las compañías.
En términos de renta fija, el high yield tiene una sobreponderación respecto a la renta fija grado de inversión en dólares. Por otro lado, los emergentes denominados en moneda local, principalmente la renta fija de emergentes en moneda local, también tienen un espacio importante de interés.
"En Perú, tenemos un contexto muy favorable en cuanto a indicadores de inflación, apreciación del sol versus el dólar y todavía espacio para un ajuste en la tasa de referencia del BCRP"
¿Qué rol pueden jugar los fondos mutuos y los portafolios diversificados en el 2026?
Con respecto al rol de los fondos mutuos y los portafolios diversificados en el 2026, lo que puedo señalar es que los fondos mutuos están ante un crecimiento muy importante, de cerca del 20% en activos administrados el año pasado. Vemos una industria cada vez más sofisticada, con mayor profundidad en cuanto a los instrumentos en los que se invierte, tanto en money market, renta fija como renta variable.
Creemos que la industria va a seguir innovando y penetrando en el apetito de los inversionistas, pudiendo distribuir parte de los saldos que se encuentran en depósitos a plazo y cuentas de ahorro hacia instrumentos de mayor rentabilidad ajustada por riesgo, como son los fondos mutuos en general.
Con respecto a los portafolios de inversión, la recomendación es principalmente un tema de enfoque. Los portafolios de inversión diversificados son una piedra angular para la gestión de inversiones y la administración de riesgo de cada cliente.
Es altamente recomendable que estos portafolios tengan composición en los tipos de activos indicados: money market, renta fija, renta variable y también activos alternativos, con diversificación por tipo de moneda, ya sea en soles o en dólares. Esta es una recomendación general que excede el año 2026 y que, en realidad, es transversal a todos los años.
¿Por qué la volatilidad genera tanta ansiedad en los inversionistas y qué diferencia a quienes logran manejarla mejor?
La volatilidad es un efecto natural del desempeño de los activos financieros en el tiempo, ya sean bonos, acciones u otros instrumentos. Los precios no son estáticos, tienen un nivel de variabilidad.
Este efecto normal puede, en ciertos casos, desviarse de la expectativa de muy corto plazo del inversionista y empujarlo a tomar una mala decisión, ya sea de compra o de venta. Es un fenómeno que se debe entender que existe, aprender a convivir con él y no desesperarse.
Bien aprovechada, la volatilidad puede generar oportunidades. Justamente cuando un grupo de inversionistas no reconoce esta realidad y empieza a ejecutar operaciones de venta, pueden darse momentos en los cuales conviene tomar posiciones. En ese contexto, hay que ser muy inteligentes.
El resultado de saber aprovechar estos niveles de volatilidad es que, en el largo plazo, aquellos que logran identificarlos y accionar de manera positiva obtienen retornos sostenibles más altos que el inversionista que se asusta y toma decisiones impulsivas en estas situaciones.
"El resultado de saber aprovechar estos niveles de volatilidad es que, en el largo plazo, aquellos que logran identificarlos y accionar de manera positiva obtienen retornos sostenibles más altos que el inversionista que se asusta"
Desde su experiencia, ¿cuáles son los errores más frecuentes que cometen las personas cuando los mercados caen?
Dentro de los errores más comunes que cometen los inversionistas cuando los mercados caen, el primero es la falta de disciplina y de referencia al objetivo de inversión que cada uno tiene y al portafolio que ha armado. Muchas veces las personas se olvidan por qué tomaron determinadas decisiones, pierden el foco y empiezan a actuar de manera impulsiva, sin considerar que su portafolio responde a objetivos de inversión, a un plazo determinado y a una moneda específica.
Esto, claro, bajo el supuesto de que el inversionista haya realizado una construcción organizada de su portafolio. Cuando no lo hace, ese ya es un error en sí mismo: no haber armado un portafolio diversificado. Eso puede amplificar las malas decisiones impulsivas en este tipo de contextos.
Otro error es tomar decisiones de compra o venta por fuera de su perfil de riesgo. A veces el inversionista se entusiasma por la caída de algún instrumento que, en una situación normal, no compraría porque no hace fit con su perfil de riesgo, e incorpora activos que no corresponden.
También es común que, cuando los mercados caen, las personas sientan pánico y desaprovechen las oportunidades que pueden presentarse.
Por eso es muy importante identificar la causa del fenómeno y, sobre la base del portafolio ya estructurado y del tipo de activos que debería tener, aprovechar esas instancias para agregar posiciones. Muchas personas no lo hacen y pierden una oportunidad, generando un costo de oportunidad.
¿Qué mensaje le daría a quienes invierten a mediano y largo plazo y hoy sienten incertidumbre por el desempeño de sus portafolios?
Como mensaje final para un inversionista que invierte a mediano y largo plazo frente a la incertidumbre, la principal recomendación es tener seguridad y confiar en el proceso de perfilado y recomendación que ha atravesado.
Es importante ser muy consciente y sincero consigo mismo sobre si realmente ha pasado por un proceso que haya identificado su perfil de riesgo, su plazo de inversión, la moneda, el objetivo de inversión y para qué va a utilizar el dinero, así como en cuánto tiempo. El resultado de ese proceso es un portafolio que cuenta con elementos de optimización entre riesgo y retorno, que tiene un backtesting y una estructura sólida detrás, y que debería ser lo suficientemente resiliente en escenarios de estrés.
Hay que confiar en que, si se ha realizado un buen proceso de inversión y una adecuada selección de activos, el portafolio responderá de manera favorable en estos contextos. Esto no quiere decir que no pueda haber episodios de volatilidad o desvalorización temporal. Esos momentos pueden presentarse, pero deben entenderse dentro del horizonte de inversión y, en muchos casos, aprovecharse como oportunidades, teniendo siempre en cuenta el plazo para el cual se invirtió.
