Bre-B transformará los pagos en Colombia con transferencias inmediatas y seguras
Ana María Prieto, directora del Departamento del Sistema de Pagos del Banco de la República, explica cómo esta plataforma permitirá transacciones 24/7, reducirá costos y fomentará la confianza en los pagos digitales.

1 septiembre, 2025 / 6:00 pm
Ana María Prieto, Directora del Departamento del Sistema de Pagos, del Banco de la República de Colombia.
Colombia se prepara para dar un salto histórico en la modernización de su sistema financiero con el lanzamiento de Bre-B, la nueva infraestructura de pagos inmediatos que permitirá transferir dinero en segundos, desde cualquier entidad y en cualquier momento del día.
En entrevista con +Finanz@s, Ana María Prieto, Directora del Departamento del Sistema de Pagos, del Banco de la República de Colombia, explica cómo se gestó este proyecto país, los retos regulatorios que enfrentaron, y la importancia del registro masivo de llaves para facilitar la adopción. Además, comparte su visión sobre la interoperabilidad regional, el papel de las fintech en la innovación y los pasos necesarios para reducir la alta dependencia del efectivo en la economía colombiana.
Bre-B marcará un hito en los pagos inmediatos en Colombia. ¿Cuáles fueron los mayores desafíos regulatorios que enfrentaron para establecer las “reglas de juego” y cómo los superaron?
Durante los últimos dos años y medio hemos trabajado, de manera conjunta con toda la industria financiera, en el diseño de Bre-B, el nuevo sistema de pagos inmediatos en Colombia. Este sistema permitirá a los colombianos transferir dinero, desde cualquier cuenta en cualquier entidad financiera, hacia otra, sin importar la institución de origen o destino. Lo más relevante es que las transacciones se realizarán en tiempo real, a cualquier hora del día y cualquier día de la semana.
El mayor desafío fue precisamente construir un marco regulatorio y operativo que generara confianza, garantizara seguridad y al mismo tiempo ofreciera simplicidad al usuario. Para lograrlo, adoptamos un enfoque colaborativo con bancos, fintech y otros actores del sistema, asegurando que todos los participantes estuvieran alineados bajo las mismas “reglas de juego”. Ha sido, en efecto, un verdadero proyecto país.
Usted mencionó la importancia del registro masivo de llaves como paso clave para la adopción. ¿Qué estrategias están utilizando para garantizar que este proceso sea sencillo y confiable para todos los segmentos de la población?
El pasado 14 de julio iniciamos una gran invitación a todos los colombianos para registrar su “llave”, el mecanismo que permitirá recibir pagos electrónicos inmediatos a través de Bre-B. Cada usuario puede elegir entre cuatro opciones de llaves: número de celular, número de identificación, correo electrónico, o una clave alfanumérica. La elección se realiza directamente en la entidad financiera donde el usuario tenga su cuenta o depósito, y es posible registrar una o varias llaves, según la preferencia de cada persona.
La acogida ha sido muy positiva: hoy ya tenemos más de 22 millones de llaves inscritas, correspondientes a cerca de 9 millones de colombianos. El objetivo es culminar este primer gran ciclo de registro en agosto, de modo que en septiembre podamos dar inicio oficial a la operación de Bre-B. Además, el proceso no es único: en cualquier momento los usuarios podrán actualizar, modificar, o añadir nuevas llaves.
"Hoy ya tenemos más de 22 millones de llaves inscritas, correspondientes a cerca de 9 millones de colombianos"
En la región, cada país avanza a su propio ritmo en pagos digitales. ¿Qué oportunidades ve para una mayor interoperabilidad regional que facilite transferencias transfronterizas instantáneas?
Estamos en un momento muy especial en América Latina, no solo en términos de digitalización, sino específicamente en el desarrollo de sistemas de pagos inmediatos. Creo firmemente que en los próximos años veremos cómo los países de la región empiezan a encontrar esquemas de interoperabilidad que permitan enviar dinero, de manera instantánea, entre economías vecinas. Este avance tendría un impacto enorme, sobre todo en las pequeñas y medianas empresas, que podrían acceder a un comercio transfronterizo más ágil y menos costoso.
La innovación en pagos suele ir más rápido que la regulación. ¿Cómo logra el Banco de la República mantener un marco regulatorio que sea flexible para innovar, pero lo suficientemente sólido para proteger al usuario?
Ese es uno de los mayores retos para los bancos centrales y los reguladores. La clave está en mantener un equilibrio entre solidez y flexibilidad. Por un lado, necesitamos principios regulatorios robustos que permitan escalabilidad y estabilidad del ecosistema; por otro, debemos estar lo suficientemente cerca de la industria para entender sus necesidades y responder con ajustes oportunos. Esa relación estrecha con los actores del sistema nos permite reaccionar con agilidad y, al mismo tiempo, preservar la confianza y seguridad de los usuarios.
En términos de competitividad, ¿cómo ve el papel de fintech y bancos en la evolución del sistema de pagos, y qué tipo de regulación fomenta la colaboración sin frenar la innovación?
Hoy estamos viendo sinergias muy interesantes entre bancos tradicionales, fintech y otros jugadores del ecosistema. Esa colaboración no solo acelera la innovación, sino que amplía la oferta de servicios financieros y no financieros que llegan al cliente final. Desde el Banco de la República promovemos un entorno regulatorio que fomente precisamente esas alianzas, permitiendo que las entidades financieras trabajen de la mano con los nuevos actores para fortalecer su propuesta de valor. La regulación debe ser un habilitador, no un freno.
"Desde el Banco de la República promovemos un entorno regulatorio que fomente las alianzas, permitiendo que las entidades financieras trabajen de la mano con los nuevos actores para fortalecer su propuesta de valor"
Mirando a cinco o diez años, ¿cuál es su visión sobre el futuro del sistema de pagos en Colombia y qué papel espera que juegue en la integración financiera regional?
Colombia ha tenido un avance importante en inclusión financiera: más del 90% de la población adulta ya cuenta con un producto financiero. Sin embargo, seguimos siendo una economía altamente dependiente del efectivo: de cada 10 transacciones diarias, 8 aún se realizan en billetes. Esto limita nuestra competitividad y restringe la posibilidad de contar con una economía más eficiente, incluyente y con mayor bienestar.
Nuestra visión hacia los próximos cinco años es que Bre-B se consolide como un sistema sólido, masivo y ampliamente aceptado por todos los colombianos. Queremos que los pagos inmediatos se conviertan en parte de la vida cotidiana, y que además sirvan como puente hacia una mayor integración financiera regional, generando un impacto real en productividad y desarrollo económico.
