+ Banca

SBS pone en consulta pública reglamento de Banking as a Service y acelera marco para las finanzas abiertas

La propuesta busca ordenar el modelo BaaS, definir responsabilidades entre bancos y fintechs, fortalecer la protección al usuario y dar seguridad jurídica a un ecosistema digital que ya opera en el mercado peruano.

+Finanz@s

Redacción digital

redaccion@revistaganamas.com.pe

11 mayo, 2026 / 9:07 am

La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) dio un paso importante hacia la regulación de los nuevos modelos de negocio digitales en el sistema financiero peruano al autorizar la difusión en consulta pública del proyecto de Reglamento para la prestación de servicios bajo el modelo de Banking as a Service (BaaS). La medida, oficializada mediante la Resolución SBS N.º 01371-2026, busca establecer un marco normativo específico para una modalidad que viene creciendo aceleradamente en el mercado financiero y tecnológico.

La publicación de esta propuesta normativa confirma además la hoja de ruta que la propia SBS había adelantado. El pasado 27 de marzo, Gan@Más informó que el regulador venía trabajando en una regulación específica de Banking as a Service que sería emitida durante el primer semestre del 2026, como parte de la estrategia para acelerar el desarrollo del ecosistema de finanzas abiertas en el país.

SBS alista regulación de Banking as a Service para junio y acelera hoja de ruta de finanzas abiertas

En esa oportunidad, Carlos Terrones Cevallos, analista principal del Departamento de Finanzas Abiertas de la SBS, explicó que la entidad preveía emitir la regulación de BaaS incluso antes de contar con una normativa integral de Open Finance. Según señaló, la decisión respondía a la realidad actual del mercado y al avance que ya muestran distintos actores financieros y tecnológicos en este tipo de modelos.

Terrones indicó que el diagnóstico preliminar elaborado por la SBS identificó un importante nivel de preparación tecnológica e interés por parte de fintechs, bancos, cajas municipales y financieras para operar bajo esquemas de Banking as a Service. Sin embargo, también advirtió que muchas iniciativas no habían logrado avanzar debido a la ausencia de reglas claras sobre responsabilidades, tipos de servicios permitidos y obligaciones frente al usuario.

En ese contexto, el funcionario sostuvo que la regulación de BaaS representa una medida de corto plazo con alto impacto potencial, pues permitiría destrabar alianzas estratégicas entre entidades financieras y empresas tecnológicas, brindar mayor seguridad jurídica y ordenar un modelo que ya venía desarrollándose de manera incipiente en el mercado peruano.

“El objetivo no es poner barreras, sino aclarar el panorama para que este modelo sea viable, con reglas precisas sobre qué puede hacerse, quién responde ante el usuario y cómo deben distribuirse las responsabilidades entre los participantes”, explicó Terrones durante ese anuncio.

 

Un marco regulatorio para la banca embebida

El proyecto normativo representa uno de los primeros intentos formales en el Perú por regular la denominada “banca embebida” o embedded finance, tendencia global que permite integrar servicios financieros dentro de plataformas digitales ajenas al sistema bancario tradicional.

El modelo BaaS permite que entidades financieras supervisadas habiliten a terceros —como fintechs, plataformas digitales, comercios o empresas tecnológicas— para ofrecer productos y servicios financieros utilizando la infraestructura regulada de un banco o entidad autorizada. Bajo este esquema, los usuarios pueden acceder a cuentas, créditos, pagos o tarjetas desde aplicaciones o plataformas no bancarias, aunque la responsabilidad regulatoria sigue recayendo sobre la entidad financiera supervisada.

La SBS explicó que, si bien este modelo promueve la innovación, la competencia y la inclusión financiera, también introduce nuevos riesgos operativos, tecnológicos, de ciberseguridad, protección al consumidor y prevención del lavado de activos, por lo que considera necesario establecer reglas específicas para ordenar su desarrollo.

La propuesta define conceptos clave como proveedor de servicios BaaS, receptor de servicios BaaS y cliente, además de precisar las obligaciones y responsabilidades de cada actor involucrado. Según el texto, únicamente las empresas supervisadas por la SBS podrán actuar como proveedores de servicios BaaS y seguirán siendo responsables frente a los clientes y al regulador, aun cuando deleguen determinadas funciones operativas a terceros.

Entre los servicios financieros permitidos bajo este modelo se incluyen la apertura y manejo de cuentas de ahorro y depósitos, cuentas de dinero electrónico, otorgamiento de créditos, pagos, transferencias y emisión de tarjetas de crédito y débito.

Sin embargo, la norma enfatiza que las cuentas siempre deberán estar abiertas a nombre del cliente en la entidad financiera supervisada, evitando que terceros no regulados administren directamente los fondos o la relación contractual principal.

Responsabilidad plena de las entidades financieras

Uno de los aspectos centrales del reglamento es el principio de responsabilidad integral de la empresa supervisada. La SBS establece que, aunque los bancos o entidades puedan apoyarse en fintechs o plataformas tecnológicas para ofrecer servicios financieros, la responsabilidad frente al cliente y ante la autoridad seguirá siendo exclusiva de la entidad regulada.

El proyecto obliga a los proveedores BaaS a implementar controles estrictos en materia de riesgo operacional, ciberseguridad, protección de datos, continuidad del negocio y prevención de lavado de activos. También deberán supervisar permanentemente a las empresas receptoras de servicios BaaS y reportar incidentes de seguridad o fallas operativas.

La propuesta incorpora además obligaciones de transparencia para evitar que los usuarios confundan a las fintechs o plataformas tecnológicas con entidades financieras supervisadas. En ese sentido, las empresas receptoras deberán informar claramente cuando no se encuentren bajo supervisión directa de la SBS y precisar que el vínculo contractual principal es con la entidad financiera proveedora del servicio.

Restricciones para evitar conflictos y riesgos

La SBS también introduce prohibiciones específicas para evitar problemas de trazabilidad y conflictos de responsabilidad. Una de las principales restricciones establece que un receptor de servicios BaaS no podrá mantener contratos simultáneos con múltiples proveedores para ofrecer un mismo producto financiero.

Según el regulador, permitir que varias entidades financieras operen sobre un mismo servicio dentro de una misma plataforma podría generar confusión sobre responsabilidades, afectar la continuidad operativa y aumentar los riesgos de fraude o lavado de activos.

Asimismo, las fintechs o empresas receptoras no podrán subcontratar a terceros para volver a ofrecer los servicios financieros recibidos bajo el esquema BaaS.

Supervisión, contratos y reportes obligatorios

La propuesta también exige que cada contratación BaaS sea aprobada previamente por el directorio de la entidad financiera y comunicada posteriormente a la SBS. Además, los contratos deberán contener cláusulas mínimas obligatorias sobre ciberseguridad, atención de reclamos, manejo de información, continuidad operativa, terminación de servicios y mecanismos de solución de controversias.

Las entidades financieras deberán mantener un registro actualizado de todas las empresas receptoras con las que trabajen y remitir esa información semestralmente a la SBS. El listado también deberá estar disponible públicamente en sus páginas web.

La norma plantea además exigencias de conservación documental por un periodo mínimo de diez años y contempla la posibilidad de auditorías y revisiones por parte de la Superintendencia.

Consulta pública y entrada en vigencia

La SBS otorgó un plazo de 20 días calendario para recibir comentarios y observaciones del público respecto al proyecto normativo. Posteriormente, la entidad evaluará los aportes antes de aprobar la versión definitiva del reglamento.

De acuerdo con la propuesta, la futura regulación entraría en vigencia 180 días después de su publicación oficial, otorgando un periodo de adecuación para las entidades financieras y empresas tecnológicas involucradas.

La iniciativa se enmarca en el avance de las finanzas abiertas, la digitalización bancaria y el crecimiento del ecosistema fintech en el Perú, donde cada vez más empresas integran productos financieros dentro de aplicaciones, marketplaces y plataformas digitales. Con esta regulación, la SBS busca equilibrar innovación e inclusión financiera con mayores estándares de control, seguridad y protección al consumidor.