El elefante en la sala: ¿Por qué la banca latinoamericana no puede innovar?
Una arquitectura invisible sostiene el statu quo tecnológico de la banca. Este artículo expone por qué el cambio real no llega… y por qué ya no se puede seguir postergando.
22 abril, 2025 / 4:09 pm
EL BANCO INVISIBLE (SERIE): Artículo 1
“Hay una arquitectura que no se ve. Una estructura invisible que define lo que el banco puede —o no— hacer. Esta serie va a exponerla.”
Antes de empezar
Durante años me tocó asesorar a bancos en más de 20 países. He recorrido edificios con bóvedas vacías y centros de cómputo que parecen museos vivos. He visto proyectos de transformación que no transforman nada, y presentaciones donde se habla de futuro con herramientas del pasado.
Y si algo aprendí es esto:
lo que impide que la banca latinoamericana evolucione no es la falta de tecnología, ni de presupuesto, ni de talento.
Es algo mucho más profundo. Más estructural. Más incómodo.
Y, por lo tanto, más difícil de cambiar.
Esta serie de artículos nace de ahí.
De la necesidad de hablar de lo que no se habla.
De lo que se ignora en los eventos y se evita en las reuniones de directorio.
De eso que todos intuyen, pero pocos enfrentan.
Bienvenido a
El Banco Invisible
Esta serie no es para cualquiera.
Es para los que de verdad están pensando cómo rediseñar la banca.
Para los que saben que no alcanza con “transformar digitalmente” lo que ya no funciona en analógico.
Para los que están dispuestos a mirar el elefante en la sala… y actuar.
A lo largo de cinco entregas, vamos a desmantelar las bases ocultas de la banca tradicional en América Latina. Vamos a hablar de entropía tecnológica, cultura organizacional, estructuras de poder, modelos de incentivos y dependencia corporativa.
Pero no desde un lugar cínico ni de crítica fácil.
Sino desde una convicción: la banca todavía puede liderar el futuro, si tiene el coraje de reconstruirse.
¿Qué vas a encontrar en esta serie?
1. Un diagnóstico sin maquillaje: vamos a ponerle nombre a las causas reales del estancamiento.
2. Una narrativa profesional, profunda y con visión latinoamericana: sin recetas importadas ni modas pasajeras.
3. Un compromiso de verdad con la transformación: no desde el marketing, sino desde la arquitectura, la cultura y el liderazgo.
4. Y, sobre todo, una tensión narrativa que crece artículo a artículo. Cada entrega va a empujar más fuerte. Va a incomodar. Y, si hacemos bien las cosas, te va a dejar esperando la próxima.
Y ahora si vamos al primer articulo de la primera serie
El elefante en la sala: ¿Por qué la banca latinoamericana no puede innovar?
1. El core no se toca (y eso es un problema)
En más del 70% de los bancos latinoamericanos, el sistema core está basado en arquitecturas de los años 80 o 90.
Mainframes, AS/400, COBOL, entornos cerrados y verticales que funcionan como cerebros rígidos: cumplen su función, pero no están hechos para cambiar.
Un ejemplo clásico: un banco quiere lanzar una nueva línea de productos con pricing dinámico en tiempo real.
Respuesta de sistemas: “Podemos evaluarlo en seis meses.”
Y no es negligencia.
Es que cada funcionalidad nueva necesita insertarse en una lógica antigua, interconectada, opaca, frágil.
Cambiar una línea puede implicar probar cientos.
Actualizar una tabla puede impactar en 14 subsistemas.
El resultado es que muchos bancos se resignaron a maquillar lo externo, con apps y APIs, mientras lo profundo permanece intocado.
2. El “impuesto de la obsolescencia”
Cada año, los bancos destinan millones de dólares a mantener lo que no pueden reemplazar.
Costos de licencias, soporte, mantenimiento, parches, seguridad, almacenamiento…
Pagos que no generan valor nuevo, sino que aseguran que lo viejo no colapse. Este es el “impuesto invisible” que pagan por no haber migrado a tiempo.
Lo más preocupante no es el gasto, sino el costo de oportunidad:
• No poder usar arquitecturas escalables.
• No acceder a algoritmos de IA generativa que requieren data limpia y desacoplada.
• No integrar productos de terceros vía APIs abiertas.
• No reducir fricción interna.
• No ofrecer experiencias contextualizadas y en tiempo real.
Mientras las fintech construyen desde cero sobre la nube, los bancos construyen desde el piso 19 de un edificio que ya está inclinado. No te sientas mal, estoy siendo genérico.
3. Dependencia estratégica de terceros
Muchos bancos viven en una paradoja:
no tienen poder real sobre su propia tecnología.
Tienen que pedirle permiso a un proveedor (o una consultora) para cualquier cambio importante. Y esos proveedores no están incentivados a facilitar la migración.
¿Por qué lo harían?
Ganan con el status quo.
En algunos países, el 5 al 7% del costo operativo de un banco se destina a mantener plataformas legadas. Plata que no mejora la experiencia, no genera negocio, no crea eficiencia, pero que sí garantiza ingresos constantes a los dueños del código que nadie se atreve a romper.
4. El mito del riesgo
Cuando se propone migrar a una arquitectura moderna, muchos ejecutivos repiten la misma frase:
“Es demasiado riesgoso.”
Pero pocas veces se mide el riesgo de no cambiar:
• ¿Qué pasa si se rompe algo y nadie puede repararlo porque el programador se jubiló hace cinco años?
• ¿Qué pasa si un competidor lanza en dos semanas un producto que vos no podés ni diseñar en seis meses?
• ¿Qué pasa si la regulación exige trazabilidad y vos no tenés cómo proveerla sin trabajo manual?
El verdadero riesgo es seguir con lo que ya no escala.
Es depender de estructuras cerradas en un mundo abierto.
Es actuar como si el futuro no estuviera llegando.
5. Las consecuencias invisibles
Este modelo tecnológico obsoleto tiene consecuencias que no siempre se vinculan directamente… pero que están íntimamente relacionadas:
• Tiempo de salida al mercado 3 a 5 veces más lento.
• Falta de cultura digital real (porque el sistema no lo permite).
• Desgaste organizacional y frustración interna.
• Incapacidad de atraer talento joven de calidad.
• Desconexión con nuevas demandas del consumidor.
Y lo más peligroso:
falsa sensación de control.
Porque mientras todo parece “funcionar”, lo esencial ya no evoluciona.
6. Entonces… ¿qué hacemos?
Romper con décadas de legacy no es una decisión menor. No es gratis. No es rápido. Y no es para cualquiera.
Pero ya no es opcional.
¿La salida?
• Diseñar arquitecturas desacopladas, aunque el core siga ahí.
• Invertir en capas intermedias que permitan modernizar sin destruir.
• Formar talento propio que comprenda la lógica del negocio y del código.
• Crear incentivos que premien el rediseño, no solo la operación.
• Tratar a la tecnología no como proveedor, sino como estrategia.
7. Esto recién empieza
Este primer artículo abre la serie.
Pero lo más profundo está por venir:
• Vamos a hablar de cultura organizacional que bloquea el cambio.
• De líderes que prefieren no hacer nada antes que arriesgar su silla.
• De estructuras de RRHH que expulsan la innovación.
• De cómo el sistema bancario latinoamericano puede rediseñarse… si deja de maquillarse.
¿Te interesa seguir leyendo?
Compartilo con quien sabe que esto es verdad.
Y volvé la próxima semana.
Porque si este fue el primer elefante…
No te imaginas lo que viene.
Diego San Esteban
Presidente Latam Open Finance & Chief Sales Director N5

Soy un profesional pragmático, de visión estratégica, referente de la región. Mas de 30 años de experiencia transformando la industria financiera, desarrollada en más de 180 clientes, 120 de ellos, bancos y aseguradoras de la región.
Trabajando en 4 mesas de innovación de bancos centrales de la región, colaborando con 3 ministerios de desarrollo tecnológico e innovación de Centro América y Latam Norte.
Soy presidente de Latam Open Finance una organización internacional que fomenta la inclusión financiera. Director del posgrado de especialización de gestión de entidades financieras de la Universidad de Buenos Aires, una de las mejores de América. Responsable del desarrollo y estrategia comercial de N5, una empresa dedicada a la industria financiera con un crecimiento anual del 500% y nombrada por Microsoft como la startup del año 2021 para Latam & Caribe.
Vamos a reflexionar sobre los temas que afectan, impactan o modifican los comportamientos de la industria financiera, vamos a fundamentar la reflexión en datos, en comportamientos del mercado, en la realidad contextual y fundamentalmente en el sentido común, buscando romper silos de pensamiento
Reflexionar en tiempos de crisis es una necesidad, hay que detener toda acción producida por la inercia para generar valor.
